Clama el viento y ruge el mar

Milei retoma la iniciativa adueñándose de la agenda malvinera. Una jugada hábil, con un ojo puesto en la estrategia internacional y otro en la disputa política local.

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9-09-2026

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Dos, sólo dos, son los temas que nos unen sin discusión: Messi y las Malvinas. Todo lo demás puede ser materia de debate. Hijos de la noble España, heredamos de la Madre Patria la pasión por confrontar: realistas contra independentistas, unitarios contra federales, porteños contra confederados, industrialistas contra ruralistas, peronistas contra gorilas, menottistas contra bilardistas, River contra Boca, team invierno contra team verano, menta granizada contra el resto de los gustos. Y así, hasta el infinito.

Sagaz como es para interpretar el clima de una época, Milei otra vez la vio. Después de meses de penurias narrativas —entre Adorni y los morosos está teniendo un annus horribilis—, parece haber logrado que la conversación pública vire hacia aguas en las que se siente más cómodo: Malvinas. Sus detractores juran que el Peluca nunca les prestó atención a nuestras islas australes y que lo suyo es puro oportunismo político. Imposible comprobarlo. En cualquier caso, bien por él, que descubrió una causa popular a la que sacarle provecho político.

El asunto, que domina el espacio mediático y tuitero desde hace días, merece una simplificación que lo haga fácil de explicar:

Soberanía sobre los recursos naturales. Milei, en cadena nacional, anunció que firmó un decreto y que en los próximos días mandará al Congreso un proyecto de ley que endurece las sanciones previstas por la ley 25.659, que establecía que había que pedir permiso al Estado argentino para la exploración y explotación de petróleo y gas en la Plataforma Continental Argentina. La nueva norma, más severa, alcanzaría también a accionistas, directores y proveedores.

Refuerzo de una decisión geopolítica. El León explicó también que está ampliando el presupuesto para acelerar la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, con la intención de convertirla en un polo logístico clave en el sur. Sin los chinos en el escenario, los aliados naturales para el proyecto pasan a ser los americanos. El gobierno fueguino —hasta ahora hostil a la Casa Rosada— se ve obligado a recalcular ante la perspectiva de una mega inversión en la provincia.

¿Por qué ahora? Porque los planetas se alinearon: Trump viene promoviendo una nueva versión de “América para los americanos” y quiere desplazar a China del continente. En simultáneo, tensiona su relación con el Reino Unido que, gobernado por los laboristas, no están ayudando a los estadounidenses en sus aventuras bélicas de Oriente Medio. Se prueba una vez más que Milei es hombre de fortuna: todo eso lo beneficia.

El viento a favor. La estrategia se cocinaba en las sombras cuando apareció el reclamo malvinero con forma de bandera improvisada en el partido contra Inglaterra. La Cancillería, incómoda, al principio le bajó el precio. Después, viendo que el sentimiento popular acompañaba, apoyó. Poco después, las declaraciones públicas de Trump sobre su posible cambio de posición frente al Reino Unido fueron la guinda del postre. Otra vez, suerte.

Nadie sabe si la patriada malvinera tendrá algún efecto electoral: falta mucho para octubre del año que viene. Sí es comprobable, en cambio, que Milei logró copar de nuevo el centro de la escena. Y que se adueñó de un tema con mística, quedándose con esa bandera. Con eso, además, compra algo de paciencia a la espera de que la economía dé resultados más alentadores. En los tiempos que corren, no es poco.


Ilustración: gentileza GM+AI

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Tres preguntas a Alejandro Llano Cifuentes. Fue un filósofo español, reconocido por su profunda reflexión sobre la metafísica, la ontología y la ética, fallecido en 2024. Autor de múltiples libros y artículos, desempeñó diversos cargos en la Universidad de Navarra, donde fue rector entre 1991 y 1996.

—¿Qué tanto importan las ideologías en la política?
—Como se puede apreciar, lo decisivo en la vida política no son las ideologías. No hay que tomarse demasiado en serio eso de ser progresista o conservador, de izquierdas o de derechas. Claro que existen esas distinciones, pero son relativas, variables, y casi siempre muy superficiales. La clave está en distinguir el modo político de comportarse que sea humano de aquel que más bien es no humano. Este eje -humano/no humano- es más decisivo que el eje público/privado o Estado/mercado. En principio, lo políticamente humano viene dado por aquella orientación de la convivencia que contribuye a la plena realización de la persona. Mientras que lo políticamente no humano son aquellas reglamentaciones y estructuras que llevan al hombre a dañarse a sí mismo.

—¿Qué significa que una perspectiva o una realidad es “humana”?
—En nuestro tiempo, este enfoque claro y transparente, que procede de la tradición humanista, tiende a confundirse en la sociedad tecnológica, en la que, como ha señalado Pierpaolo Donati, lo no humano pasa a adquirir el peso y el valor de lo humano. Lo que antes se estimaba sin más como humano, lo éticamente positivo, lo solidario y humanista, pasa a ser considerado por muchos, desde Nietzsche, como “humano, demasiado humano”. Siguiendo al sociólogo alemán Niklas Luhmann, ahora se empieza a considerar que lo no humano, es lo tecnoestructural o sistémico, es decir, todo aquello que funciona satisfactoriamente sin la libre intervención directa del hombre. Es el ámbito de la tecnociencia, de lo mesurable y previsible, de lo serio y seguro, en donde los fallos sólo pueden comparecer accidentalmente por defecto del “factor humano”.

—Parece que nos vamos deshumanizando...
—Trabajamos denodadamente para autorrealizarnos y para construir una sociedad más digna, para adquirir una formación más completa, que no excluya incluso los aspectos humanísticos junto a los científicos y técnicos. Ahora bien, parece que los efectos de tales esfuerzos son con frecuencia equívocos o, peor aún, que a veces nunca llegaremos a saber si son positivos o perjudiciales. Con este enfoque, el relativismo moral y cultural resulta inevitable, y el pragmatismo se hace completo. Y, por supuesto, el humanismo -tanto clásico como moderno- parece quedar radicalmente cuestionado, porque el progreso, el control, la exactitud y la seguridad ya no están en manos de personas reales y concretas, sino bajo la salvaguarda de sistemas cada vez más implicables y exactos.

Las tres preguntas a Alejandro Llano Cifuentes se tomaron de un segmento de “La vida lograda”, publicado originalmente en el blog de Joaquín Rabassa. Para acceder a su versión completa podés hacer click acá.

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Press releases. El comunicado de prensa vive y goza de buena salud. Es un elemento básico para aumentar la visibilidad y el conocimiento de una marca y para comunicar información corporativa precisa que no puede resumirse en un tweet. Claro, siempre que estén escritos y que se los complemente con otras piezas. Este artículo recopila 10 press releases que considera ejemplares, cada uno comunicando productos o servicios muy diferentes. También propone un template que se puede descargar y personalizar. Buena opción para el que recién empieza, y buena también para el que, con los años, ha ido perdiendo la soltura para escribir un comunicado de prensa efectivo.

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Academia. Trust, confianza, es un concepto complejo que necesita no sólo de pruebas empíricas, sino de un análisis teórico adecuado. Harrison McKnight y Norman Chervany analizan en este paper varias definiciones de trust, desde distintas disciplinas, y las clasifican para lograr un acercamiento interdisciplinario al fenómeno. Proponen un conjunto coherente que distingue la confianza personal de la institucional y sienta las bases para una investigación rigurosa sobre el tema. Mucho camino por recorrer todavía desde la academia.

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Oportunidades laborales

Red Bull mantiene abierta su búsqueda de Media Network Manager.

Moody´s Corporation inició su búsqueda para la posición de VP, Government Affairs.


¡Hasta el próximo miércoles!

Juan.


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