Es la conveniencia, estúpido
La intervención americana en Venezuela escandalizó a muchos y se convirtió en un árbol que podría estar tapando el bosque. Una pregunta de fondo está aún sin responderse: si el pragmatismo descarnado de Trump en política internacional debe considerarse una excepción, o si es más bien la regla.
Compartir:
14-01-2026
1
En unos días se reúnen en Davos los hombres más poderosos del mundo. Los analistas de los medios y las redes, como cada año, se disponen a cultivar el antiguo arte de descubrir intenciones políticas detrás de frases, miradas, gestos y apretones de manos de quienes gobiernan el planeta. Así, el espíritu hollywoodense se adueña por unos días de los Alpes suizos, que tiene su propia alfombra roja, plagada de celebrities políticos y empresariales. Puro glamour.
Pero en Davos, la pregunta del millón no es quién se lleva el Oscar. Aunque no siempre se haga explícito, lo que todo el mundo quiere saber es otra cosa: si Trump es solo una anomalía temporaria del sistema institucional o si estamos presenciando un cambio de paradigma. Así de binario. Porque si Donald pasa a la historia simplemente como un presidente excéntrico, el mundo será uno. Si, en cambio, su pragmatismo brutal reencarnara en más líderes en las próximas décadas, es que estamos parados justo en una bisagra de la historia. Y eso da vértigo.
Ya se sabe que cualquier conjetura sobre el futuro es aventurada, pero lo que se puede hacer es prestar atención a las señales que ofrecen el pasado y el presente, por si aparecieran ahí algunas claves:
La historia estadounidense. Según le convino en cada momento, Estados Unidos lo fue todo: esclavistas brutales y campeones de los derechos civiles; “América para los americanos” o América para los socios comerciales del momento; respetuosos de las autonomías de los pueblos o intervencionistas implacables; defensores a ultranza del libre comercio o proteccionistas férreos. Trump no nació de un huevo: es el heredero de una larga tradición de pragmáticos.
El escenario internacional. China no disimula su vocación hegemónica: financia e instala infraestructura en países pobres para asegurarse la provisión futura de recursos estratégicos. Entrega tecnología y genera dependencia. Rusia, con muchos menos recursos, también hace evidente su voluntad expansionista: Ucrania es solo una muestra. Estados Unidos, por su parte, negocia tarifas a cara de perro con medio mundo y saca a las patadas a Maduro de Venezuela. La regla parece ser que los fuertes bailan el pogo, pisando a los vecinos si hace falta, y que la única que desentona es la siempre correcta Europa, que solo atina a proponer un vals.
La nueva sensibilidad. ¿Quién es Trump? Un líder que entiende la construcción de poder político en términos de confrontación: nada más clásico. Un pragmático que detecta qué quiere oír su público, y lo dice: populista de vieja escuela. Un comunicador que habla fácil, con fórmulas simples, palabras comunes y gestos claros, acordes a los tiempos que vive: nada nuevo bajo el sol. En definitiva, un actor audaz que, con el ardid de la tosquedad, logra parecer genuino. Vivísimo.
No sabemos qué mundo viene. Sí parece claro que los más jóvenes tienden a sentirse más identificados con líderes con perfiles nítidos, que hablan en blanco y negro, aunque a veces ofendan. Y que la corrección política, tan valorada en otros tiempos, se volvió un sinónimo de hipocresía. Quizá, después de todo, Trump —igual que el León de nuestras pampas— en el fondo no sea tan torpe ni tan excéntrico.
Ilustración: gentileza GM+AI
2
Tres preguntas a Vivian Schiller. Es una experta en medios estadounidense, expresidenta y directora ejecutiva de National Public Radio, y exdirectora de asociaciones de noticias y periodismo en Twitter. También es exvicepresidenta sénior y directora digital de NBC News, incluida la supervisión de NBCNews.com.
—¿Cuál de todos los cambios que viviste en los medios te sorprendió más y cuál es la clave de la sustentabilidad de los medios?
—A lo largo de más de 30 años en los medios lo vi todo: el surgimiento de Internet, el lanzamiento y la dominación de las plataformas de redes sociales, la introducción de potentes dispositivos móviles, y ahora la inteligencia artificial. Cada una de esas innovaciones me sorprendió y trajo consigo tanto una transformación increíble como un riesgo existencial para los medios periodísticos. Dicho eso, lo mismo ocurrió con la imprenta. Simplemente necesitamos adaptarnos y seguir adelante. Sobre la sustentabilidad, está claro que los ingresos provenientes de los lectores son el camino a seguir. Eso adopta muchas formas diferentes, por supuesto, incluyendo la suscripción tradicional y los pagos voluntarios. Al final del día, los editores necesitan crear algo tan único y atractivo que valga la pena pagar por ello. El desafío, claro, es que los consumidores solo estarán dispuestos a pagar por una cierta cantidad de publicaciones. Con los ingresos de los lectores como porción dominante del negocio, muchos medios no van a pasar el corte.
—En la era de la IA generativa, ¿cómo deberían las redacciones equilibrar el juicio editorial humano con el contenido generado por máquinas?
—El juicio editorial tiene que estar incorporado en toda y cualquier innovación que un editor decida impulsar. Los experimentos con contenido generado por máquinas están bien, pero siempre, siempre, siempre con un humano en el circuito. En este momento estamos en una fase de prueba y aprendizaje de la IA en la redacción. Los experimentos están por todos lados. Algunos están usando la IA únicamente como herramientas internas para transcripción, traducción y análisis de datos. Esas áreas probablemente sean las más seguras. Pero sería un error limitar la experimentación de manera demasiado estrecha. Me gustaría ver a los editores asumir más riesgos. Dicho eso, la línea que no se puede cruzar es publicar contenido para el público que no haya sido revisado por una persona. Va a pasar mucho tiempo antes de que las herramientas de IA sean lo suficientemente confiables como para prescindir de ese control, si es que eso ocurre alguna vez.
—¿Qué tipo de perfil de liderazgo debería tener hoy un ejecutivo de medios, y cómo pueden competir los medios con plataformas nativas de IA?
—El líder debe tener curiosidad, ingenio, empuje y la combinación adecuada de urgencia y cautela. Todos esos atributos son importantes, y, de manera fundamental, nunca perder la brújula ética y moral. Dudo en señalar un tipo específico de formación o de trayectoria, cuando en realidad la experiencia y la mentalidad son lo más importante. Sobre cómo competir con las plataformas nativas de IA, las organizaciones periodísticas están despertando al hecho de que van a tener que identificar qué es lo más esencialmente humano en el trabajo que hacen. Hay algunas cosas en las que la IA nunca va a ser efectiva, incluyendo el análisis, dar testimonio y el periodismo de investigación profundo. Aunque debo señalar que la IA también puede ayudar en todos esos pilares centrales del periodismo. Las redacciones exitosas van a contar historias que resuenen profundamente con sus audiencias. Que sorprendan, deleiten e inspiren… y que capturen esa cualidad difícil de definir que es la autenticidad.
Las tres preguntas a Vivian Schiller se tomaron de la entrevista hecha por Gastón Roitberg, publicada en La Nación. Para acceder a su versión completa podés hacer click acá.
3
RAE. Arturo Pérez-Reverte escribe sin pelos en la pluma. Miembro de número de la Real Academia de la Lengua, en esta ocasión se despacha contra la benemérita institución porque, según dice en este artículo, está traicionando su viejo lema: “fija, limpia y da esplendor”. Según don Arturo, la RAE no “limpia”, como debiera, porque se ha vuelto condescendiente con los hispanohablantes y está aceptando todos los usos del castellano —aun los aberrantes—, por no incomodar ni entrar en polémicas. Tenga o no razón Pérez-Reverte, su columna vale la pena aunque más no sea por el debate que plantea.
4
Academia. Se habla con frecuencia del modo en que la transparencia contribuye a la generación de confianza entre los stakeholders de las organizaciones. Sin embargo, falta claridad todavía sobre el alcance de este concepto y cuáles son los ámbitos en los que se manifiesta. Este artículo académico, ya mencionado en el pasado, aporta una perspectiva completa e innovadora sobre la transparencia y explica mecanismos que las organizaciones pueden usar para ser percibidas como transparentes.
5
Oportunidades laborales
El Movimiento CREA inició la búsqueda para la posición de Director Ejecutivo.